El magnesio es uno de los minerales esenciales para la salud, debido a las diferentes funciones que desempeña en el organismo. La dosis diaria recomendada varía en función de la edad y el sexo (hombres 400 mg y las mujeres 310 mg). La carencia de este puede provocar diversas complicaciones y enfermedades, por lo que es importante garantizar una ingesta adecuada.

Dicho mineral ayuda a regular los latidos del corazón (presión sanguínea), pues contribuye a relajar las fibras musculares de este órgano por su poder antiinflamatorio, compensando así el efecto estimulante que realiza el calcio. Además, contribuye a reducir la posibilidad de padecer un infarto y un fallo cardiaco. El magnesio también influye en el sistema nervioso, regulando las funciones del mismo. De hecho, su déficit está relacionado con el aumento de las posibilidades de padecer depresión, por su capacidad para afectar al cerebro y el estado de ánimo. Otra de sus funciones fundamentales es la de ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre, especialmente en personas que padecen diabetes tipo 2.

Si nuestra dieta es saludable, tomar suplementos de magnesio o tomar más magnesio del que necesitamos por nuestra cuenta puede tener efectos adversos como diarreas o náuseas.

Alimentos ricos en magnesio

  • Hierbas y especias: Incorporarlas en pequeñas cantidades para dar sabor puede aumentar el aporte de dicho mineral.
  • Cacao y chocolate negro (SÓLO RECOMENDADO EN PERSONAS TRASPLANTADAS).
  • Espinacas (aplicadas técnicas de reducción de potasio)
  • Legumbres de bote
  • Lácteos semidesnatados
  • Cereales de desayuno a base de maíz (no integrales).