Existen nueve posibilidades de no entenderse.

A veces… comunicarse es muy difícil y, sin embargo, es imposible no comunicar, forma parte de nuestra naturaleza, además de seres sociales, que vivimos en comunidad, el pegamento que mantiene, mejora y a veces empeora las relaciones es la comunicación.

Muchas veces podemos sentirnos frustrados porque nos pasan cosas en nuestra vida, ya sea a nuestro alrededor o en nuestro interior y no somos capaces de compartirlas. Cuando intentamos explicarnos no se nos entiende. Frustración, enfado, sensación de soledad son emociones comunes que nos surgen cuando no somos comprendidos.

La enfermedad renal es un suceso vital que provoca un antes y un después, marca una línea de separación entre dos partes de nuestra vida, y su diagnóstico es el pistoletazo de salida de un montón de cambios físicos, comportamentales, mentales, emocionales y sociales en nosotros, un primer paso para afrontar esta nueva situación es comunicar y expresar todo lo que está sucediendo de la mejor manera posible.

Os proponemos que durante las próximas semanas nos acompañéis recorriendo los distintos aspectos que influyen en una saludable comunicación y así, viendo estas distintas facetas podamos mejorar la relación con los demás y con nosotros mismos.

Esta semana os presentamos unas sencillas normas a la hora de comunicarnos con los demás:

(TRUCO: si las pasáis a un folio y las colgáis de la nevera en casa, todas las personas que convivís, podéis beneficiaros y recordar una forma más amable de expresaros entre vosotros mejorando el clima de convivencia en casa)

A.- Normas para el que habla:

1.- Utilizar la primera persona al expresar una opinión

2.- Dar ejemplos concretos de lo que se afirma: evitar el “todo”, “nada”, “nunca” o “siempre”

3.- Quedarse en el “aquí y ahora”

4.- Formular peticiones en forma directa, explicando el “cuándo y cómo” se desea algo

B.- Normas para el que escucha:

1.- Dar señales no-verbales de atención, comentarios o gestos de asentimiento

2.- Utilizar paráfrasis

3.- Hacer preguntas abiertas, invitando al interlocutor a seguir hablando

4.- Dar retroalimentación positiva acerca de lo que se escucha

Cuando el otro ha terminado de hablar, expresar las propias opiniones y vivencias siguiendo las normas “A”