El catéter doble jota es una sonda flexible de diámetro muy pequeño, generalmente de silicona, que recibe su nombre debido a la curvatura que presentan sus extremos. Normalmente se coloca mediante una técnica endoscópica a través de la uretra, aunque puede realizarse a través de otros procedimientos. Dicho catéter queda colocado a lo largo del uréter de tal manera que uno de sus extremos se sitúa en el riñón y el otro en la vejiga.

La función del catéter es asegurar el paso de orina de una manera adecuada desde el riñón a la vejiga.

La indicación más frecuente del catéter doble J es la presencia de piedras en la vía urinaria que obstaculicen el paso de la orina.  No obstante, también está indicado en otros casos de malformaciones, tumores, cirugías de la vía urinaria, trasplante renal, étc.

El catéter doble J, en la mayor parte de los casos, se va a llevar de forma temporal hasta que se resuelva la causa que llevó a su colocación. Estos se pueden llevar entre 3, 6 y 12 meses en función del modelo y el tipo de material.

Mientras se lleve puesto pueden aparecer algunas molestias como la orina teñida de sangre, sensación de urgencia, escozor al orina o espasmos en la vejiga que se podrán resolver con medicación pautada por su médico.

 

Hugo Vergara (Residente Nefrología HGUCS)