Alimentos a evitar
  • Alimentos precocinados y comida rápida.
  • Aceite girasol, maíz, soja, margarinas y grasas industriales por ser altos en Omega 6 e impedir la asimilación del Omega 3.
  • La adición de sal.  Utilizar hierbas y especias como la cúrcuma, la pimienta o el jengibre, con gran capacidad antiinflamatoria.
  • Alimentos con azúcares añadidos, postres lácteos, bollería, cereales azucarados…
  • Carne roja ya que existe evidencia de que empeora la microbiótica intestinal.
  • Evitar las formas de cocinado como fritos y rebozados, ya que contribuyen a la inflamación del organismo.
  • Evitar el tabaco y el alcohol.
Alimentos aconsejados
  • Grasas saludables como el aceite de oliva virgen extra.
  • Frutas como los arándanos, el limón o las fresas que por su alto contenido en antioxidantes ayudan a luchar contra radicales libres, causantes de inflamación en nuestro orgnismo.
  • Alimentos fermentados como el yogur, el kéfir, el requesón o el queso fresco ya que aportan probióticos que son microorganismos que mantienen sana nuestra microbiota.
  • Consumir 2 veces por semana legumbres en conserva.
  • Mantener la ingesta de verduras (siempre siguiendo las técnicas de reducción de potasio y eligiendo las más bajas en este mineral) por su contenido en vitaminas, fibra y fitonutrientes.
  • Pescados como el salmón, el bacalao o el atún por su contenido en Omega 3.
  • Leche semi o entera y huevos por ser ricos en Vitamina D.
  • Para que esto se pueda absorber es necesaria la exposición solar, por lo que, si disponéis de terrazas o balcones ¡ya tenéis una buena excusa para tomar el sol!

 

 

Servicio de Nutrición