Síntomas

Los síntomas que nos alertarán de la enfermedad son:
  • Importante aumento o disminución del número de veces que se orina, necesidad de orinar por la noche, falta de apetito, cansancio, náuseas y vómitos, dolores de cabeza, hinchazones (sobre todo en párpados y piernas), insomnio, dificultad al respirar.
  • Con el paso del tiempo pueden aparecer otras manifestaciones (picores, quemazón plantar, inquietud de piernas, dolor de huesos, color de la piel amarillento, mal aliento, interés sexual disminuido…)
¿Cómo se mide el funcionamiento de los riñones?
Las enfermedades del riñón, en general, se conocen como nefropaias. Tienen una evolución variable: La labor de limpieza de los riñones se determina midiendo como están en sangre los valores de las sustancias que deben eliminarse por la orina. Fundamentalmente lo altos que están los niveles en sangre de urea y creatinina respecto a las cifras normales, nos da una idea de la importancia del fallo renal.
¿Qué es el filtrado o aclaramiento renal?
Aunque los valores en sangre dan una idea de la situación, lo más exacto para medir el grado de función renal es comparar lo que se elimina realmente frente a lo que se tendría que eliminar. Para ello se recoge la orina de 24 horas y se mide la creatinina eliminada en esa cantidad de líquido. La creatinina se mide también en la sangre y con las dos medidas se calcula el nivel de filtrado o aclaramiento renal.
¿Qué otros valores se miden habitualmente?
Los niveles de potasio, bicarbonato, calcio, fósforo y glóbulos rojos son determinaciones habituales en los controles periódicos en la consulta de nefrología. Los valores que se encuentre en sangre indican cómo evoluciona la función del riñón, cómo actúan las medicinas y las dietas que se hayan indicado.