Nos pilló como una ráfaga de viento helado en pleno junio,
como ese poniente que nos sacude en febrero
y nos dejó desnudos frente a un enemigo inmensamente hiriente.
Ahora, con las armas aún calientes,
guardamos el dolor en cajas de confinamiento.
Ahora, cuando nos bajamos del zarandeo,
la visión de los perdidos se nos clava finamente en el inconsciente,
en el músculo más fuerte.
No pudieron despedirse.
Ni coger su mano.
No pudieron mirar a los ojos y calmar su miedo.
Se fueron.
Y lo único que nos queda aquí abajo son las ganas
y banderas a media asta.
Luto.
Tres minutos de silencio en un domingo que nos acompaña en el llanto.
Un llanto ahogado pero consciente.
Por vosotros, los minutos, los cielos, los silencios, la lucha y la victoria.

ALCER CASTALIA se suma al luto oficial declarado por la Generalitat Valenciana

para este domingo día 19 de abril.