Esta semana, cerramos el ciclo de la comunicación, aunque no hemos agotado el tema, vamos a dar espacio para reflexionar sobre otros aspectos psicológicos que nos influyen en nuestra vida y en especial en torno a nuestra enfermedad renal.
Queremos compartir con vosotros una tabla/resumen, para que, en un golpe de vista, podamos identificar fácilmente los estilos de comunicación que hemos estado describiendo estas semanas.

Si nos descubrimos comportándonos de forma pasiva o agresiva, lo importante no es sentirse mal por ello, sino darnos cuenta lo antes posible y procurar cambiarlo para parecernos cada vez más a los habitantes del puente asertivo.
Hay algunos pequeños trucos que podemos usar para ello:
1.- Cuando tengo que ir a la consulta médica, procurar ir acompañado, eso te ayudará a estar más tranquilo y tu acompañante puede ayudarte si se te olvida algo o si te empiezas a enfadar.
2.- Antes de dar una respuesta inmediata, intenta tomarte un tiempo: Incluso aunque tengas claro lo que queréis decir, tomarte un tiempo (pueden ser unos minutos o unos días, según la urgencia de la respuesta) te ayudará a verlo con perspectiva.
3.- Cuenta con los demás: Consulta con alguien si te estás dando cuenta que no estás a gusto con tu forma de relacionarte, existen familiares, amistades y profesionales que te escucharán y te ayudarán a buscar otras formas de actuar.