Castellón se sitúa entre las provincias donde más donaciones de órganos se registran. El año pasado en el Hospital General de Castelló se produjeron 33 y en la Plana de Vila-real una, lo que supone una tasa de 64 donantes por millón de población. La media estatal es de 48,9, un poco más baja que la de la Comunitat, situada en 51,4, al haberse registrado un incremento de donantes durante el 2019 hasta contabilizar 255. En cuanto a trasplantes, fueron 552. Estos buenos datos se producen a pesar de que Castellón es la única de las tres provincias valencianas donde no hay un hospital en el que se realizan dichas intervenciones. Pero esto puede cambiar porque el General pide paso para poder realizar trasplantes de riñón, uno de los más habituales, para evitar el traslado de los pacientes castellonenses hasta Valencia.

El centro hospitalario cuenta con un equipo de profesionales con una dilatada trayectoria, clave para conseguir estas buenas cifras. La unidad está coordinada por el doctor Javier Guasch, que estos días se encuentra fuera del hospital, aunque este destacado servicio sigue trabajando a todo ritmo, bajo la supervisión de la facultativa del Servicio de Medicina Intensiva Bárbara Vidal.

«Es bueno para la población acercar el trasplante de riñón poniéndolo en marcha en este hospital. Se está evaluando qué medios hacen falta para ello, reforzar los servicios implicados y formar a los profesionales, además del proceso administrativo correspondiente, que es muy garantista. Actualmente se realiza trasplante de córneas y se está preparando el inicio del trasplante renal», señala la propia Vidal.

Solidaridad // La solidaridad en un momento trágico y doloroso es un aspecto clave cuando se habla de trasplantes. «El año pasado la tasa de negativas familiares fue del 9% y judiciales del 0%, menor de lo publicado a nivel nacional. En muchas ocasiones la familia da la autorización de forma inmediata e incluso lo pide directamente, pero a pesar de eso, no debemos olvidar lo duro que es para ellos recibir la peor noticia de su vida y que a la vez te soliciten poder donar sus órganos. Debemos dar las gracias a todas aquellas personas por su generosidad y altruismo».

A pesar de que el número de donaciones ha bajado ligeramente con respecto a los dos años anteriores en la provincia, «sigue siendo muy alto y más si se tiene en cuenta que nuestro hospital tiene un área de población menor con respecto a otros que presentan una tasa de donación similar a la nuestra», explica Vidal.

Actualmente, el equipo está conformado por ocho personas, cuatro médicos y cuatro enfermeros que trabajan a tiempo parcial. Cada uno de ellos tiene su puesto de trabajo que compagina con la coordinación.

El gesto altruista de una donación puede salvar vidas y eso es una realidad que se pone de manifiesto a diario. Según la doctora Vidal, por ejemplo, un paciente en diálisis precisa habitualmente al menos de tres sesiones semanales. Poder optar a un trasplante renal, conlleva una mejoría muy importante de su calidad de vida y tener una esperanza de vida similar a la de otra persona.

más comunes // En cuanto a los trasplantes más frecuentes, teniendo de referencia los datos de la Fe, el centro de referencia en esta materia para la provincia, el tipo de trasplante más frecuente durante el pasado año fue el renal (116), seguido del hepático (109), el pulmonar (74), cardíaco (30) y, por último, el páncreas (7).

El posible rechazo es uno de los miedos a los que se enfrentan los trasplantados, aunque la medicación ha permitido controlar en gran medida este hecho.

Además del aspecto humano, profesional y científico, la tecnología también juega un papel clave. «Sirve para comunicar a los equipos de coordinación la presencia de un posible donante y poner en marcha el proceso de donación a la mayor celeridad posible», explica la doctora.

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