Al hilo del texto de la semana pasada, hoy vamos a tratar la comunicación no verbal. No ibas a pensar que sólo nos comunicábamos con palabras, ¿no?

Recordaremos la expresión “una imagen vale más que mil palabras” y es que nuestro lenguaje corporal no miente tan fácilmente como lo hacen las palabras. Es un lenguaje que nos facilita la comunicación con el resto de personas por diversos motivos, entre otras cosas porque es un lenguaje universal. ¿Verdad que sabemos identificar la cara de enfado o de tristeza? ¿Verdad que sabemos lo que significa esa mirada que alguna que otra vez nos han puesto nuestros padres en mitad de una discusión? y ¿qué me decís de ir a un país de habla extranjera y comunicarse mediante signos? Estos y otros muchos más ejemplos nos hacen ver lo importante que es la comunicación no verbal en nuestro día a día.

Con este tipo de comunicación transmitimos información a otra persona sin utilizar ninguna palabra, ni hablada ni escrita. Es una comunicación donde el protagonismo lo tienen las miradas, las expresiones faciales, los gestos, las posturas, etc., aportando todas ellas información del estado anímico en el que nos encontramos y nuestros verdaderos sentimientos, sin que “tengamos que decir ni mu”.

Como comentábamos una forma de comunicación no verbal es la postura que adoptamos y quizás no nos hemos dado cuenta pero existe una relación bidireccional entre las emociones y ésta. Esto significa que sin darnos cuenta estamos enviando con nuestro cuerpo una señal a la mente acerca de cómo nos sentimos. Si adopto una postura derrotista (espalda encogida y hombros caídos) estoy enviándole a mi cerebro la señal de que estoy decaído o sin ganas.

La enfermedad renal afecta mucho al conjunto del cuerpo y más si la persona se tiene que realizar tratamientos como la hemodiálisis, donde debe permanecer muchas horas sentada. Como consecuencia la espalda puede resentirse e incluso provocar dolores, siendo más probable que se adquiera una postura de decaimiento debido al cansancio y a la falta de movilidad. La postura corporal expresa el grado de interés y la apertura hacia los demás, al igual que nos indica el estado emocional y la predisposición a la acción: posturas de contracción se vinculan con pasividad y negatividad y por el contrario, posturas expansivas indican satisfacción y actividad.

Vista la importancia de la comunicación no verbal, vemos interesante comentar algunas claves para mejorarla.

  • Presta atención a los gestos: pueden darte información importante que no te está diciendo con palabras.
  • Postura de acercamiento: la posición de nuestro cuerpo refleja nuestras actitudes en relación con el otro. Para una postura atenta, inclina el cuerpo hacia delante, mantén la espalda recta y los hombros erguidos.
  • Realiza ejercicios para favorecer una postura saludable, te ayudará a sentirte mejor emocionalmente.
  • Contacto visual: el contacto visual funciona como un interruptor, enciende y apaga nuestra conexión con los demás. Siempre que puedas mira de frente y mantén el contacto de manera regular, así mostrarás disposición para la comunicación. Si desviamos la mirada puede parecer que mostremos desinterés, indiferencia o inseguridad.