El cáncer renal es un tipo de cáncer que surge de las células del riñón. También se denomina “carcinoma renal”. El tipo más frecuente de cáncer renal es el “carcinoma de células claras”.

El nombre de cáncer renal describe todos los tumores que se forman en el riñón, pero no todos los cánceres renales son iguales. Es importante que sepa el tipo de cáncer renal que padece (véase la pregunta 3). Los cánceres que se forman en el recubrimiento del uréter, el tubo que va del riñón a la vejiga, suelen ser más parecidos a los cánceres de vejiga, por lo que normalmente no se los llama cáncer renal.

Habitualmente, las mutaciones causantes del cáncer se acumulan durante la vida, por eso, como la mayoría de los cánceres, el cáncer renal suele aparecer en personas mayores. La edad media de las personas con cáncer renal es de 55 años. El cáncer renal es infrecuente en los niños. Los cánceres renales empiezan siendo pequeños y pueden crecer con el tiempo. Normalmente, crecen en una sola masa, aunque puede formarse más de un tumor en uno o los dos riñones.

Si el cáncer renal se trata en sus estadios iniciales tiene más probabilidades de curarse. Si las células del cáncer renal se diseminan, pueden extenderse al tejido circundante o a otras partes del cuerpo. Cuando las células del cáncer renal llegan a un nuevo órgano o hueso pueden seguir creciendo y formar otro tumor (una “metástasis”) en ese lugar. El cáncer primario es un cáncer que se ha formado en un órgano (en este caso el riñón) y no se ha extendido a ningún otro sitio. Cuando el cáncer no se ha extendido, se utilizan términos como “localizado” o “inicial”. El cáncer renal avanzado (o metastásico) es el mismo cáncer que se inició en el riñón, pero que ahora se ha extendido a otro lugar.

Estos cánceres secundarios o “metástasis” están formados por células del cáncer de riñón, aunque aparezcan en el pulmón o en otro lugar del cuerpo. Es infrecuente que un cáncer de otro lugar del cuerpo se extienda al riñón.

CAUSAS

Como la mayoría de los cánceres, el cáncer renal está causado por mutaciones que se acumulan en el organismo con el tiempo. Al igual que la mayor parte de los otros cánceres, el cáncer renal se da sobre todo en personas de edad avanzada y se observa sobre todo en mayores de 40 años. Hay otros factores de riesgo que son importantes en la aparición del cáncer renal:

Tabaquismo: El tabaquismo duplica el riesgo de experimentar cáncer renal. Si se deja de fumar, el riesgo desciende de nuevo a los niveles de la población general. Dejar de fumar en cualquier momento y a cualquier edad es una idea excelente. Nunca es demasiado tarde.

Sexo: Los hombres tienen el doble de posibilidades que las mujeres de recibir un diagnóstico de cáncer renal.

Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad parece estar asociado a un mayor riesgo de padecer cáncer renal tanto en hombres como en mujeres.
Presión arterial alta (hipertensión): Se ha observado que la presión arterial alta es un factor de riesgo de cáncer renal.

Cálculos renales: La presencia de cálculos renales está asociada a un mayor riesgo de experimentar cáncer renal en los hombres.

Exposición laboral a compuestos tóxicos: Las personas expuestas de manera habitual a determinadas sustancias químicas pueden presentar un riesgo más alto de cáncer renal. Estos incluyen el amianto, plomo, cadmio, disolventes de limpieza en seco, herbicidas, benceno o disolventes orgánicos y productos del petróleo, así como las personas que trabajan en la industria del hierro y el acero.

Diálisis prolongada y enfermedad quística adquirida: Recibir tratamiento con diálisis durante un largo período de tiempo puede causar quistes renales. El cáncer renal puede desarrollarse a partir de las células que recubren los quistes.

Si desea más información sobre estos riesgos, haga clic aquí para visitar la página web de la Coalición Internacional del Cáncer de Riñón o póngase en contacto con una organización de pacientes con cáncer renal de su zona.

¿Está mi familia en riesgo de padecer cáncer renal?

Las personas que tienen familiares con cáncer renal, especialmente un hermano, presentan un mayor riesgo. La causa pueden ser los genes que se transmiten de padre a hijo. Las mutaciones génicas hereditarias solo causan el 3-5 % de los cánceres renales.

Los signos de que su cáncer renal podría ser hereditario son:

  • Tiene más de un tumor en el riñón (tumores multifocales);
  • Tiene tumores en los dos riñones (tumores bilaterales);
  • Tiene una forma infrecuente de cáncer renal (carcinoma renal de células no claras);
  • Otros miembros de su familia han sufrido cáncer renal;
  • Tuvo el primer tumor renal antes de los 50 años.
  • Si presenta alguno de estos factores de riesgo y cree que podría tener un cáncer renal hereditario, hable con su médico.Tipos de cáncer renal hereditario

Hay diferentes tipos de cáncer renal hereditario. En el futuro, es posible que tengamos más información sobre nuevos genes causantes de cáncer renal. Mientras tanto, si cree que su cáncer renal podría ser hereditario, hable con su médico.

  • Síndrome de Von Hippel-Lindau (VHL). Está causado por una mutación en el gen VHL y normalmente produce CR de células claras.
  • Leiomiomatosis hereditaria y cáncer renal (LHCR). Está causado por una mutación en el gen FH y normalmente produce CR papilar de tipo 2.
  • Carcinoma renal papilar hereditario (CRPH). Está causado por una mutación en el gen MET y normalmente produce CR papilar de tipo 1.
  • Síndrome de Birt–Hogg–Dubé (BHD). Está causado por una mutación en el gen FLCN y normalmente produce CR cromófobo u oncocitoma.
  • Carcinoma renal con paraganglioma hereditario y feocromocitoma. Está causado por mutaciones en el gen SDHB o SDHD.
  • Carcinoma renal familiar con translocación del cromosoma 3. Está causado por una translocación del cromosoma 3. Ocurre una translocación cromosómica cuando se desprende parte de un cromosoma y se une a un cromosoma distinto.
  • Complejo de esclerosis tuberosa (CET). Está causado por una mutación en el gen TSC1 o TSC2 y normalmente produce un tipo de cáncer renal denominado angiomiolipoma. Estos tumores son benignos, pero tienen un gran número de vasos sanguíneos que pueden romperse y provocar una hemorragia interna potencialmente mortal si no se trata.
  • Si hay antecedentes de cáncer renal en su familia, es importante que informe a su médico para que le hagan la prueba. Si la prueba revela que presenta un cáncer renal hereditario, otros miembros de su familia pueden hacerse la prueba para poder tratar cualquier signo de cáncer cuando hay más probabilidades de curarlo.

En casos infrecuentes, los niños pueden sufrir cáncer renal, pero normalmente se trata de tipos de cáncer renal distintos de los que se dan en los adultos. Los tipos de cáncer renal infantil más frecuentes son el tumor de Wilms y el nefroblastoma. Sin embargo, ha habido casos raros de niños con CR o adultos con tumor de Wilms. Además, hay otros tumores renales, mayormente benignos.

QUÉ PRONÓSTICO ME ESPERA

Puede ser una pregunta difícil para comentarla con su médico. Hay varias preguntas que puede hacer a su médico, y varias cosas que tener en cuenta.

Cuando se oye hablar de las estadísticas del cáncer, o del beneficio del tratamiento, es importante recordar que muchas veces estas estadísticas están basadas en la experiencia de centenares de pacientes. Lo que le ocurrirá a usted, una persona individual, solo puede inferirse muy vagamente de las estadísticas. Algunas personas tienen un cáncer muy agresivo y el tratamiento fracasa. Otras tienen un cáncer que crece muy lentamente, u obtienen importantes beneficios de un fármaco. El médico podría darle una estimación de lo que le espera en el futuro hablando de lo que puede ocurrir en el peor y el mejor de los casos.

También es importante recordar que nadie tiene una bola de cristal, y que cualquier predicción del futuro solo puede ser una suposición. A medida que vaya consolidando su relación con su médico y equipo sanitario, podrá entender mejor cómo se está desarrollando su particular viaje con el cáncer. Muchos de los temas antes comentados pueden influir en el pronóstico, y conocerlos puede ser importante para predecir lo que podría depararle el futuro.