En 2019 un estudio de Naciones Unidas analiza el desperdicio de alimentos en tres campos concretos: los hogares, los servicios de alimentación (como restaurantes) y el comercio minorista. Y concluye que la principal vía de pérdida se localiza en los hogares, que acumulan el 61%. Advierte que cada habitante de España derrocha en su hogar 77 kilos de comida al año. Mientras se pierden estas cantidades ingentes de alimentos, 690 millones de personas en el mundo sufren hambre.

¿Cómo se puede evitar tanto desperdicio?

Debemos hacer compras responsables, no comprar por comprar. Adquirir productos en función de nuestras necesidades, para que así no nos veamos obligados a desechar algunos productos que caducan en nuestras despensas y frigoríficos.

Desde la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, aportan consejos para evitar el desperdicio alimentario en el hogar.

  • Adopte una dieta más saludable y sostenible.
  • Elija frutas y hortalizas feas: no juzgue su apariencia, el sabor es el mismo.
  • Almacene los alimentos con sensatez: sitúe los productos más antiguos delante y los nuevos atrás. Utilice contenedores herméticos para mantener frescos en el frigorífico los alimentos abiertos y asegúrese de cerrar los paquetes para que no entren insectos.
  • Comprenda el etiquetado de los alimentos: diferencia entre las fechas de “consumo preferente” y “caducidad”.
  • Valore las sobras: Si no se come todo lo que prepara, congélelo para más adelante o utilice las sobras como ingrediente de otra comida.
  • Apoye a los productores de alimentos locales.
  • Use menos agua.
  • Mantenga limpios los suelos y el agua: El desperdicio comienza por la contaminación, reciclar es importante.
  • Coma más legumbres y verdura.
  • Compartir es cuidar: Done los alimentos que de otro modo se desperdiciarían.

Una vez nos comprometemos desde casa a cumplir con estos pequeños consejos de cómo evitamos desperdiciar alimentos, son las empresas las que también deben hacer conciencia de la repercusión de sus acciones y buscar el modo de aportar su grano de arena ante este problema, cómo por ejemplo: aplicaciones para maximizar la venta o donación de alimentos, nueva tecnología mediante el diseño de productos en 3D y equipos simples utilizados de forma innovadora.