Los trasplantes de riñón son una de las operaciones de trasplantes más comunes.

Se necesita un riñón donado para reemplazar el trabajo previamente realizado por sus riñones.

El riñón donado puede provenir de:

– Un donante familiar vivo, emparentado con el receptor, como uno de los padres, un hermano o un hijo
– Un donante no emparentado con el receptor, como un amigo o el cónyuge
– Un donante muerto, una persona recientemente fallecida que se sepa no ha tenido enfermedad renal crónica

El riñón sano se transporta en agua fría con sal (solución salina) que preserva el órgano hasta por 48 horas. Esto le da a los proveedores de atención médica tiempo para llevar a cabo pruebas de compatibilidad de la sangre y el tejido del donante y del receptor antes de la operación.

Un trasplante de riñón realizado con éxito es lo más similar a recuperar la función renal natural y se lo considera uno de los tratamientos más eficaces para la insuficiencia renal terminal (IRT). Los nuevos adelantos de la tecnología, la compatibilidad del donante y la intervención quirúrgica han aumentado considerablemente las tasas de éxito de los trasplantes, y muchas personas que han tenido trasplantes de riñón viven más tiempo y con mejor salud.

Para encarar un trasplante lo mejor posible aconsejamos:

– Mantener su salud lo mejor posible mientras lo espera, ello significa seguir las pautas recomendadas por su médico especialista y su dietista para mantener las cifras de sus analíticas en buen estado.
– Realizar ejercicio que le ayude a mantener una buena forma física
– Estar emocionalmente preparado para someterse a una cirugía tan larga y aceptar con normalidad el órgano de otra persona.

DESPUÉS DE LA CIRUGÍA

– Puede esperar tener dolor en el abdomen.
– Deberá permanecer en el hospital durante una semana como máximo. El médico y el equipo médico harán un seguimiento riguroso de su estado.
– Deberá tomar inmunodepresores, fármacos que lo ayudarán a evitar que su organismo rechace el nuevo riñón.
– También deberá tomar otros fármacos para reducir el riesgo de infección y otras posibles complicaciones.

Una vez que reciba el alta hospitalaria, deberá hacer lo siguiente:
– Asistir a controles periódicos durante algunas semanas después de la cirugía. Si vive lejos del centro de trasplante, deberá hacer arreglos para permanecer cerca.
– Recibir seguimiento durante el resto de su vida para controlar su nuevo riñón.
– Tomar inmunodepresores durante el resto de su vida.

Información extraída de: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003005.htm – https://www.freseniuskidneycare.com/es/ckd-treatment/non-dialysis-options/kidney-transplant