Las personas en las etapas iniciales de la ERC, por lo general, no se sienten de ninguna manera enfermas.

Las personas cuya enfermedad renal ha empeorado podrían:
• necesitar orinar con mayor o menor frecuencia
• sentirse cansadas
• perder el apetito o tener náuseas y vómitos
• tener las manos y pies hinchados
• sentir comezón o adormecimiento
• sentirse con sueño o con dificultad para concentrarse
• tener más oscura la piel
• tener calambres musculares

 

 

Para evitar tener ERC y, por lo tanto, estos síntomas, se deberían tomar una serie de medidas de prevención como:

  • Control de la función renal por parte de su médico de atención primaria a partir de los 70 años donde se observa con más frecuencia la enfermedad renal crónica oculta
  • Detección precoz de enfermedades altamente perjudiciales para nuestros riñones como son la diabetes y la hipertensión arterial, frecuentes en las situaciones especiales de la mujer durante la gestación y la menopausia
  • Mirar la tensión arterial 2-3 veces al año para vigilar que los niveles son los adecuados (menores de 130/80)
  • También habría que vigilar la glucosa, es decir, el azúcar que tenemos en sangre mediante una analítica anual, como mínimo.
  • La alimentación debe ser saludable, lo que conlleva, comer alimentos sanos en 5 comidas diarias. La obesidad aumentará las posibilidades de padecer ERC. En mujeres, vigilar sobre todo el período de gestación y menopausia.
  • Mantener una adecuada ingesta de líquidos
  • Realizar ejercicio diario. El ejercicio es el mejor medicamento frente a las enfermedades cardiovasculares que dañan nuestros riñones
  • Evitar el tabaco. Las personas que fuman son vulnerables a padecer ERC, y otras enfermedades crónicas.
  • Evitar golpes o traumatismos severos que afecten a los riñones
  • Evitar tomar medicamentos sin control médico

 

Las personas que se encuentran en las etapas iniciales de una ERC podrían hacer que sus riñones duren más al seguir ciertos pasos. También querrán reducir los riesgos de un ataque al corazón y de un derrame cerebral porque los pacientes con ERC son susceptibles a estos problemas:

  • Las personas con función reducida de los riñones deberán visitar a su médico con regularidad. El médico de atención primaria podría remitir al paciente a un nefrólogo, un médico que se especializa en enfermedades renales.
  • Las personas con diabetes deberán vigilar de cerca sus niveles de glucosa en sangre para mantenerlos bajo control. Deberán preguntar a su profesional de la salud acerca de lo último en tratamientos.
  • Las personas con función reducida de los riñones deberán evitar los analgésicos que pudieran empeorar su enfermedad renal. Deberán consultar a su profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento
  • Vigilar la alimentación, por lo que, se aconseja visitar a un profesional de la nutrición especializado en ERC