La hemodiálisis domiciliaria tiene el mismo sistema que una hemodiálisis convencional realizada en un centro pero con la gran diferencia de hacerla en el hogar del paciente.
Con esta técnica el paciente se convierte en su propio enfermero, realizando toda la sesión en el hogar sin ayuda de profesionales sanitarios.
Como en la peritoneal, con esta técnica la limpieza de impurezas es más constante que en la hemodiálisis realizada en un centro, ya que la frecuencia es mayor. Se puede llevar a cabo durante la noche mientras el paciente duerme o durante el día. Normalmente se realiza de 3 a 6 veces por semana. La duración de las sesiones de diálisis varía. Si se realiza durante la noche mientras el paciente duerme (HD nocturna), generalmente dura entre 6 y 8 horas. Si se realiza durante el día (HD diaria corta), los tratamientos normalmente son de 2 a 4 horas.

PREPARACIÓN

Las personas con enfermedad renal que eligen este tratamiento deben de saber que tendrán que entrenarse durante un período no superior a 2 meses, aunque dependerá del caso. Este entrenamiento será en el hospital de referencia y se encargará de ello profesionales sanitarios especializados que le enseñarán el funcionamiento de la máquina de hemodiálisis elegida y, por supuesto, el cuidado de su acceso vascular, o catéter, y la forma de acceder a él, con punción en el caso del acceso vascular.

Una vez la persona ha adquirido los conocimientos necesarios, se siente segura y se ha adaptado el hogar a las necesidades de la máquina (entrada de agua, desagüe, luz…), dicha persona podrá realizarse la hemodiálisis en su hogar.

Ya en el hogar, la condición necesaria, es que una persona acompañe al/la paciente en el domicilio mientras se realiza la sesión.

MATERIAL

La empresa que distribuye el material, que será la misma que distribuye la máquina elegida, llevará el material directamente al domicilio las veces que se acuerden.
El inventario del material que se necesitará cada vez tiene que ser apuntado por el paciente para que cuando lo llamen pueda comunicar lo que es necesario para las siguientes sesiones.
El cuidado de este material mientras esté en el hogar corre a cargo del paciente.

HIGIENE

En cualquier tratamiento de diálisis la higiene es fundamental para evitar infecciones. En la hemodiálisis domiciliaria esta higiene debe estar supervisada por la propia persona por lo que la responsabilidad debe ser máxima tanto si se tiene acceso vascular (fístula) como si se realiza mediante catéter.
En el caso del catéter, generalmente, se realiza una limpieza semanal con todo el material esterilizado y con las mayores precauciones higiénicas posibles (mascarilla, guantes…)