ALCER Castalia no sólo dirige sus actividades a los pacientes renales, también a los familiares de estos, ya que entendemos que la ayuda y asistencia que proporcionan a la persona enferma, durante un tiempo muy prolongado, conlleva un impacto físico y psicológico muy importante en sus vidas.

Se puede considerar la cuidadora familiar como “la persona familiar o no, que proporciona la mayor parte de la asistencia y apoyo diario, a quien padece una enfermedad, y le permite seguir viviendo en su entorno de una manera confortable y segura a una persona que por razones de edad o incapacidad no es totalmente independiente” (Pérez y cols. 1996).La cuidadora principal se considera la persona que suele tener el mayor peso en la responsabilidad de los cuidados de la persona dependiente.

“Las personas cuidadoras familiares suelen tener unas características comunes. Mujer, de más de 55 años, que vive de forma permanente con la persona cuidada en el mismo domicilio, dedicándole más de 5 horas al día en su cuidado durante más de 10 años” (ASANEC, 2007)

En cuanto a las repercusiones del cuidado en la persona cuidadora, ha llegado a acuñarse la expresión “síndrome del cuidador” para referirse al conjunto de alteraciones médicas, físicas, psíquicas, psicosomáticas, laborales, familiares que enfrentan los cuidadores (Muñoz, Espinosa, Portillo y Benitez, 2002). Diferentes estudios realizados permiten afirmar hoy que los cuidadores informales se ven expuestos a una situación de estrés que incrementa el riesgo de padecer diversos problemas emocionales, especialmente ansiedad y depresión.

Como ya hemos comentado con anterioridad, las mujeres son predominantes entre la población de cuidadoras, superando el 80% en el caso de las personas con enfermedad renal. Según García Calvente (2004) “frecuentemente, es una sola persona la que se hace cargo de la responsabilidad de atender la salud de las personas dependientes, y se define como cuidador principal. Y este papel es asumido, en su mayor parte, por las mujeres. La función de cuidar, de atender la salud de las personas de la familia que lo necesitan, está asociada claramente a un rol de género, en el contexto del desempeño del trabajo reproductivo, asignado culturalmente a las mujeres en nuestra sociedad. La atención informal a la salud se escribe, hoy por hoy, en femenino”. El hecho de que el cuidado de la salud en la comunidad sea dominio casi exclusivo de las mujeres, supone un elemento de desigualdad de género en salud. Por otra parte supone una división sexual del trabajo, en productivo y reproductivo, con las implicaciones que eso conlleva en términos de salud.

Se ha comprobado que el cuidado de una familiar repercute en la salud de la persona que lo presta, debido a la gran carga física y psíquica que conlleva dicho cuidado, llegando a una pérdida de salud física al sufrir problemas osteo-articulares, mala percepción de su salud y a veces una elevada frecuencia de depresiones. Todo esto se acompaña a veces de cansancio, problemas cardiovasculares y alteraciones neurológicas.

De hecho, son numerosas las mujeres que advierten de dolores articulares, de espalda y de cabeza entre las cuidadoras de los pacientes renales que atendemos desde ALCER Castalia. Así mismo, más del 60% de las personas atendidas en la consulta de psicología de esta asociación son cuidadoras familiares.

 

El proyecto “Aprendiendo a cuidarse: Taller para cuidadoras familiares” consistirá, como su nombre indica, en un taller dirigido a las personas cuidadoras de otra, siendo en su mayoría mujeres. Es su proyecto de promoción de la salud de estas mujeres, con el objetivo principal de mantener y mejorar la calidad de vida relacionada con la salud de estas cuidadoras familiares, cuya merma tiene un elevado índice de prevalencia.

Con la realización de este taller, las cuidadoras reconocerán la importancia de mejorar sus autocuidados y la necesidad de cuidarse para poder cuidar. También desarrollarán estrategias de afrontamiento saludable mediante el aprendizaje de habilidades asertivas y emocionales.

Este proyecto se lleva realizando por ALCER CASTALIA desde 2015 con un resultado satisfactorio.