El paciente con enfermedad renal crónica es susceptible de recibir tratamiento de soporte y cuidados paliativos renales (CPR) desde el diagnóstico de la enfermedad, durante las distintas etapas de tratamiento sustitutivo renal (TSR), en el cese de dicho TRS y también si se decide tratamiento conservador o no inicio de TRS.

Actualmente aquella persona que no quiera someterse a un tratamiento renal sustitutivo estará totalmente protegida por sus derechos como paciente.
Su caso será seguido por su especialista de referencia que le informará de la trayectoria de la enfermedad ante el fallo del órgano, el manejo del dolor, si lo hubiera, y el control de los síntomas.

El especialista encargado de este paciente deberá tener habilidades de comunicación y psicología, así como una ética profesional exquisita.

La medicina paliativa puede suponer un provechoso impacto en la calidad de vida del paciente y su familia.

Desde ALCER Castalia apoyamos esta opción siempre y cuando la decisión sea con una gran información previa y bien reflexionada.